jueves, 13 de octubre de 2016

La pequeña Cenicienta

Como ya no se lleva nada eso de perder los zapatos a la carrera (Cenicienta's case study), hoy voy a presentaros dos pares de botas infantiles. Por un lado unas botas de agua y por otro unas abrigaditas del borreguito de toda la vida.
La primera mirada la dirigimos hacia las botas de agua. Supongo que las lluvias de estos días en muchas zonas os habrán obligado a calzar o calzarles con botas de agua. Las que os presento son cómodas, infantiles (para niño y para niña) y les permite saltar, bailar o correr sin peligro de que les entre agua en sus piececitos.


Como podéis ver es un modelo clásico, pero con toques infantiles muy actuales: se llevan los topos, en este caso blancos, sobre un fondo azul. De remate el cierre en rojo con una parte superior chubasquera que, os confieso, no me convencía nada hasta que comprobé su utilidad. Vamos, unas botas de agua han de ser para eso: para evitar el agua. La suela es resistente, gruesa y antideslizante y el interior es confortable y cálido, lo que permite tener los pies a buena temperatura.


Aquí podéis ver el ajuste, con una correíta y un cierre ajustable. Como os decía, al principio no me convencían la bolita y el ajuste, pero he comprobado que es realmente práctico. Son de la marca Camelot.

El segundo par de botas es de la firma Dude y las hemos visto en los escaparates y en las calles a montones durante los últimos inviernos, Pues bien, este próximo también se llevará ese estilo de bota.



¿A qué os suenan? Centros comerciales masivos han producido, lo hacen desde hace tiempo, modelos similares. Debo decir que son resistentes, cómodas, adaptables, de calidad... para mí lo tienen todo. Tanto para mayores como para niños son, simplemente, geniales.  En este caso son de color fucsia, pero las podéis encontrar en toda la gama de colores que os podáis imaginar, en tonos brillantes, con incrustaciones, en color ante.... Son in de siempre y este invierno volverán a ser tendencia en todos los pies. Imaginad las botas con un vestidito. Pues quedan fenomenal, además van abrigaditas y súper cómodas. Sin duda una gran opción para los meses más fríos que enseguida llamarán a la puerta.






La pequeña Cenicienta

Como ya no se lleva nada eso de perder los zapatos a la carrera (Cenicienta's case study), hoy voy a presentaros dos pares de botas infantiles. Por un lado unas botas de agua y por otro unas abrigaditas del borreguito de toda la vida.
La primera mirada la dirigimos hacia las botas de agua. Supongo que las lluvias de estos días en muchas zonas os habrán obligado a calzar o calzarles con botas de agua. Las que os presento son cómodas, infantiles (para niño y para niña) y les permite saltar, bailar o correr sin peligro de que les entre agua en sus piececitos.


Como podéis ver es un modelo clásico, pero con toques infantiles muy actuales: se llevan los topos, en este caso blancos, sobre un fondo azul. De remate el cierre en rojo con una parte superior chubasquera que, os confieso, no me convencía nada hasta que comprobé su utilidad. Vamos, unas botas de agua han de ser para eso: para evitar el agua. La suela es resistente, gruesa y antideslizante y el interior es confortable y cálido, lo que permite tener los pies a buena temperatura.


Aquí podéis ver el ajuste, con una correíta y un cierre ajustable. Como os decía, al principio no me convencían la bolita y el ajuste, pero he comprobado que es realmente práctico. Son de la marca Camelot.

El segundo par de botas es de la firma Dude y las hemos visto en los escaparates y en las calles a montones durante los últimos inviernos, Pues bien, este próximo también se llevará ese estilo de bota.



¿A qué os suenan? Centros comerciales masivos han producido, lo hacen desde hace tiempo, modelos similares. Debo decir que son resistentes, cómodas, adaptables, de calidad... para mí lo tienen todo. Tanto para mayores como para niños son, simplemente, geniales.  En este caso son de color fucsia, pero las podéis encontrar en toda la gama de colores que os podáis imaginar, en tonos brillantes, con incrustaciones, en color ante.... Son in de siempre y este invierno volverán a ser tendencia en todos los pies. Imaginad las botas con un vestidito. Pues quedan fenomenal, además van abrigaditas y súper cómodas. Sin duda una gran opción para los meses más fríos que enseguida llamarán a la puerta.






lunes, 10 de octubre de 2016

Ante que te quiero ante

En la anterior entrada ya os contaba que los colores tierra, ocre y mostaza iban a ser los reyes del otoño, ¿cierto? Bueno, pues he aquí un ejemplo más de esto mismo. Un vestido en ante, con su color característico, que reina en los escaparates de las boutiques. Si os habéis dado un garbeo por las tiendas (seguro que sí) os habréis fijado que grandes firmas de masas han lanzado vestidos en cuero o en plástico imitando el cuero, así como pantalones en ante, cuero o imitaciones varias. Todo que sea semejante a la piel. Otro día os enseñaré un pantalón de ante divino, pero hoy quiero mostraros un vestido en ante, con un corte muy favorecedor, aunque, reconozco esta vez, no para todos los públicos.


Estamos ante un vestido cálido, aunque fino, elegante, pero con un toque travieso, que queda completamente ajustado y que marca la cintura con ese cinturón transparente. El escote es profundo y el corte de la falda queda ligeramente por encima de la rodilla.


Aquí os muestro la cintura transparente del vestido, un detalle súper chic pero que, reconozco, no es para todas. ¿Cómo queda puesto? Pues fenomenal, porque queda ajustadito, no se mueve, algo muy importante, y resulta cómodo de llevar. Ahora bien, ¿con qué calzado? Pues le van bien unas merceditas, el zapato plano de toda la vida, vamos, y le quedan de cine un par de botas altas. Y sí, de botas, también os hablaré muy pronto.

Ante que te quiero ante

En la anterior entrada ya os contaba que los colores tierra, ocre y mostaza iban a ser los reyes del otoño, ¿cierto? Bueno, pues he aquí un ejemplo más de esto mismo. Un vestido en ante, con su color característico, que reina en los escaparates de las boutiques. Si os habéis dado un garbeo por las tiendas (seguro que sí) os habréis fijado que grandes firmas de masas han lanzado vestidos en cuero o en plástico imitando el cuero, así como pantalones en ante, cuero o imitaciones varias. Todo que sea semejante a la piel. Otro día os enseñaré un pantalón de ante divino, pero hoy quiero mostraros un vestido en ante, con un corte muy favorecedor, aunque, reconozco esta vez, no para todos los públicos.


Estamos ante un vestido cálido, aunque fino, elegante, pero con un toque travieso, que queda completamente ajustado y que marca la cintura con ese cinturón transparente. El escote es profundo y el corte de la falda queda ligeramente por encima de la rodilla.


Aquí os muestro la cintura transparente del vestido, un detalle súper chic pero que, reconozco, no es para todas. ¿Cómo queda puesto? Pues fenomenal, porque queda ajustadito, no se mueve, algo muy importante, y resulta cómodo de llevar. Ahora bien, ¿con qué calzado? Pues le van bien unas merceditas, el zapato plano de toda la vida, vamos, y le quedan de cine un par de botas altas. Y sí, de botas, también os hablaré muy pronto.

jueves, 6 de octubre de 2016

Welcome Autumn! Llegas eléctrico

Ha empezado a llover y casi debo decir que ¡menos mal! Las temperaturas, tan altas de las últimas semanas van dando un respiro y comienzan a bajar. Y poco a poco, en unos lugares antes que en otros, comienzan a verse chaquetas, chubasqueros y gabardinas. La manga larga ya ha dejado de ser exótica y empiezan a desfilar por las aceras, las paradas de autobús, de metro, a las puertas de los colegios.... El calendario no perdona: estamos en otoño, ahora sí, de verdad. Y por esa razón hoy os traigo un modelo súper otoñal: manga corta, viscosa y elastán (para que quede ceñido) y un toque brillante para que no se diga que el otoño es soso. No se llevan nada los tonos pastel esta temporada: ocres, azules, algún rosa fuerte y los mostaza entran con fuerza. Si echáis un ojo a los complementos, ya sean bolsos, carteras o zapatos, veréis que los diseñadores se han dejado llevar por la madre tierra para este nueva colección. Dejamos atrás los colores hielo, bálsamo, rosa pastel, para adentrarnos en una gama más terrenal. Sólo hay una excepción, algún azul subido que nos trae un recuerdo al verano.

El vestido de hoy es ceñido, lo que no quiere decir que no siente bien a las que están algo más gorditas: en absoluto. Estos vestidos están hechos para todo el mundo. Un cinturón o un echarpe son la solución para disimular algo más, si es que se desea. Pero, en serio, no os acobardéis solo porque lleve elastán o sea ajustado.



Como podéis ver, es un modelo clásico, con ribete abajo como si fuera un jersey hiperlargo, con manga larga, ceñido, en color azul eléctrico con toque brillante. Es cómodo, no pica, aunque los confeccionados en 100% algodón resultan más agradables al tacto. De cualquier modo, este modelo es fácil de llevar.




El cuello es redondo y tiene un corte ligeramente abierto por los lados que me gusta bastante. El efecto puesto es bueno, no parece la típica camiseta de deporte, no, ese efecto que a veces los cuellos redondos no logran eliminar. Es un vestido en punto, ajustado y cómodo.


La casa es una firma italiana que ha sacado este modelo en varios colores: el azul eléctrico, granate, beige, marrón y negro. Todo ellos con el toque brillante de su tejido.
Para las aficionadas a este tipo de vestido: enhorabuena. Son multitud las firmas y diseñadores que este otoño invierno han lanzado el vestido de punto ceñido, con más o menos ajuste y más o menos caída, pero todos del mismo estilo.

Y es que ya es momento de decir: ¡Bienvenido otoño!



Welcome Autumn! Llegas eléctrico

Ha empezado a llover y casi debo decir que ¡menos mal! Las temperaturas, tan altas de las últimas semanas van dando un respiro y comienzan a bajar. Y poco a poco, en unos lugares antes que en otros, comienzan a verse chaquetas, chubasqueros y gabardinas. La manga larga ya ha dejado de ser exótica y empiezan a desfilar por las aceras, las paradas de autobús, de metro, a las puertas de los colegios.... El calendario no perdona: estamos en otoño, ahora sí, de verdad. Y por esa razón hoy os traigo un modelo súper otoñal: manga corta, viscosa y elastán (para que quede ceñido) y un toque brillante para que no se diga que el otoño es soso. No se llevan nada los tonos pastel esta temporada: ocres, azules, algún rosa fuerte y los mostaza entran con fuerza. Si echáis un ojo a los complementos, ya sean bolsos, carteras o zapatos, veréis que los diseñadores se han dejado llevar por la madre tierra para este nueva colección. Dejamos atrás los colores hielo, bálsamo, rosa pastel, para adentrarnos en una gama más terrenal. Sólo hay una excepción, algún azul subido que nos trae un recuerdo al verano.

El vestido de hoy es ceñido, lo que no quiere decir que no siente bien a las que están algo más gorditas: en absoluto. Estos vestidos están hechos para todo el mundo. Un cinturón o un echarpe son la solución para disimular algo más, si es que se desea. Pero, en serio, no os acobardéis solo porque lleve elastán o sea ajustado.



Como podéis ver, es un modelo clásico, con ribete abajo como si fuera un jersey hiperlargo, con manga larga, ceñido, en color azul eléctrico con toque brillante. Es cómodo, no pica, aunque los confeccionados en 100% algodón resultan más agradables al tacto. De cualquier modo, este modelo es fácil de llevar.




El cuello es redondo y tiene un corte ligeramente abierto por los lados que me gusta bastante. El efecto puesto es bueno, no parece la típica camiseta de deporte, no, ese efecto que a veces los cuellos redondos no logran eliminar. Es un vestido en punto, ajustado y cómodo.


La casa es una firma italiana que ha sacado este modelo en varios colores: el azul eléctrico, granate, beige, marrón y negro. Todo ellos con el toque brillante de su tejido.
Para las aficionadas a este tipo de vestido: enhorabuena. Son multitud las firmas y diseñadores que este otoño invierno han lanzado el vestido de punto ceñido, con más o menos ajuste y más o menos caída, pero todos del mismo estilo.

Y es que ya es momento de decir: ¡Bienvenido otoño!



lunes, 3 de octubre de 2016

Born in the USA

Hace no mucho estuve en EEUU y, como siempre, me detuve en alguna de las tiendas que más me gustaron. He de decir que no solamente en las de firma, o en las de vaqueros (en EEUU están los mejores pantalones tejanos que haya encontrado y los que mejor sientan), sino también en los malls o centros comerciales que se llenan de americanos de todos los tipos durante horas.
Pues bien, en uno de estos centros (o malls) encontré algo que hoy os voy a enseñar: una falda tipo rocket en color rojo para niña. Sé que habéis visto varias de este tipo este verano y, si os habéis asomado a las boutiques, también como tendencia este otoño. Pero es este modelo el origen de la tendencia en Europa. Son las llamadas faldas rocket o con volantitos y tul que estamos viendo en los escaparates.


Son falditas infantiles, con un material similar al tul, pero más pesado, con caída, y que se cosen con la idea de que creen volantes o un vuelo muy especial. He de decir que no le gustan a todo el mundo, y lo entiendo, porque es una tendencia muy "guiri", pero que no deja de llevarse. En este caso la mini es roja, con doble volante, forrada (eso está muy bien para el otoño/invierno) y se ajusta perfectamente.




La cintura está elaborada en una goma con la carita de Minnie Mouse y unos puntos rosas y rojos, dándole un toque infantil y femenino indudable, pero cumpliendo su misión: que la falda no se caiga por muchos saltos que den.

En este caso, esta falda está firmada por Disney (una licencia) y, por lo tanto, asumimos que es de buena calidad, aunque la compremos en Walmart (no fue el caso, pero también las encontraréis ahí).


Si no me falla la memoria, una de las precursoras en llevar este tipo de falditas fue la hija pequeña de Obama en una visita que hicieron Michelle Obama y su hija a Granada. Desde entonces, este tipo de faldas se han  puesto de moda, pero es desde esta temporada cuando las veremos aún más. Como os decía, es un modelo muy americano, pero es un toque de color muy divertido en los armarios de las más jovencitas.

Born in the USA

Hace no mucho estuve en EEUU y, como siempre, me detuve en alguna de las tiendas que más me gustaron. He de decir que no solamente en las de firma, o en las de vaqueros (en EEUU están los mejores pantalones tejanos que haya encontrado y los que mejor sientan), sino también en los malls o centros comerciales que se llenan de americanos de todos los tipos durante horas.
Pues bien, en uno de estos centros (o malls) encontré algo que hoy os voy a enseñar: una falda tipo rocket en color rojo para niña. Sé que habéis visto varias de este tipo este verano y, si os habéis asomado a las boutiques, también como tendencia este otoño. Pero es este modelo el origen de la tendencia en Europa. Son las llamadas faldas rocket o con volantitos y tul que estamos viendo en los escaparates.


Son falditas infantiles, con un material similar al tul, pero más pesado, con caída, y que se cosen con la idea de que creen volantes o un vuelo muy especial. He de decir que no le gustan a todo el mundo, y lo entiendo, porque es una tendencia muy "guiri", pero que no deja de llevarse. En este caso la mini es roja, con doble volante, forrada (eso está muy bien para el otoño/invierno) y se ajusta perfectamente.




La cintura está elaborada en una goma con la carita de Minnie Mouse y unos puntos rosas y rojos, dándole un toque infantil y femenino indudable, pero cumpliendo su misión: que la falda no se caiga por muchos saltos que den.

En este caso, esta falda está firmada por Disney (una licencia) y, por lo tanto, asumimos que es de buena calidad, aunque la compremos en Walmart (no fue el caso, pero también las encontraréis ahí).


Si no me falla la memoria, una de las precursoras en llevar este tipo de falditas fue la hija pequeña de Obama en una visita que hicieron Michelle Obama y su hija a Granada. Desde entonces, este tipo de faldas se han  puesto de moda, pero es desde esta temporada cuando las veremos aún más. Como os decía, es un modelo muy americano, pero es un toque de color muy divertido en los armarios de las más jovencitas.