En la anterior entrada ya os contaba que los colores tierra, ocre y mostaza iban a ser los reyes del otoño, ¿cierto? Bueno, pues he aquí un ejemplo más de esto mismo. Un vestido en ante, con su color característico, que reina en los escaparates de las boutiques. Si os habéis dado un garbeo por las tiendas (seguro que sí) os habréis fijado que grandes firmas de masas han lanzado vestidos en cuero o en plástico imitando el cuero, así como pantalones en ante, cuero o imitaciones varias. Todo que sea semejante a la piel. Otro día os enseñaré un pantalón de ante divino, pero hoy quiero mostraros un vestido en ante, con un corte muy favorecedor, aunque, reconozco esta vez, no para todos los públicos.Estamos ante un vestido cálido, aunque fino, elegante, pero con un toque travieso, que queda completamente ajustado y que marca la cintura con ese cinturón transparente. El escote es profundo y el corte de la falda queda ligeramente por encima de la rodilla.
Aquí os muestro la cintura transparente del vestido, un detalle súper chic pero que, reconozco, no es para todas. ¿Cómo queda puesto? Pues fenomenal, porque queda ajustadito, no se mueve, algo muy importante, y resulta cómodo de llevar. Ahora bien, ¿con qué calzado? Pues le van bien unas merceditas, el zapato plano de toda la vida, vamos, y le quedan de cine un par de botas altas. Y sí, de botas, también os hablaré muy pronto.