domingo, 13 de noviembre de 2016

Christmas allergy!

No me he vuelto loca, no. He mirado el calendario y sé que no hemos llegado ni a mediados de noviembre, pero es que el domingo me encontré una estrella gigantesca colocada en la parte superior de una farola. Y es pisar un supermercado, y encontrarte invadida de turrones, mazapanes y frutas garrapiñadas. O un gran centro comercial y descubrir que los encargados están inmersos en la tarea de adornar hasta el rincón más pequeño mientras pegan carteles deseando Merry Christmas! con letras rojísimas. No hay duda. Esto es ciencia cierta: cada año comienza antes la Navidad. Y ha sido en una de esas tiendas que hay en mil un países del mundo, donde el otro día encontré el jersey infantil que os voy a enseñar. Entre los abetos de poliespán y las bolsas de regalos navideños, las bolas de navidad para los arbolitos, el espumillón y los papanoeles en miniatura, de cerámica, mimbre o plástico, comienzan a asomar tímida, pero decididamente, las prendas más navideñas. Al principio veremos jerseys y vestidos como el que os muestro, y en cuestión de días, irán arrancándose las prendas más festivas para la Nochebuena y la Nochevieja. Pero de esos modelitos, tranquilas, que hablaremos con detalle en cuanto lleguen.



Es muy cálido, abrigadito y, hasta enternecedor diría yo. Confeccionado en 80% nylon y 20% acrílico en color blanco, lleva cosidas las palabras Snow Much Fun con letras brillantes que en su día puso de moda (hace ya unos cuantos añitos) Victoria Beckham.




La verdad es que queda muy gracioso y, atención, no pica. Como punto en contra, algo evidente: es blanco inmaculado y para los niños hay que tener mil ojos. Con un tacto suave y envidiable, parece una falsa angora. Ya el año pasado, Zara presentó unas chaquetas y jerseys con un tacto idéntico y que fueron un éxito. Y, sí, es la colección de navidad, pero evitamos los renos y los Santa Claus que dejan cualquier prenda inutilizable más allá del 6 de enero.



Hace tiempo escuché que lo mejor en fechas como la navidad es ir comprando cositas poco a poco, según se van viendo. Que si el calendario de adviento, que si un poco de turrón sin azúcar, que si la lotería de navidad en pleno agosto mientras volvemos de la playa o nos tomamos una caipiriña... Debo decir que comparto esa filosofía y que ir adelantando alguna compra hace que el trago sea más liviano, económico y que nos quedemos sin cosas que, como ésta, corremos el riesgo de que vuelen. Claro, si no tienes demasiada Christmas allergy...