¡Sí, son mis manos! No hay truco....
El esmalte es de mejor calidad que los más económicos del mercado, a pesar de no llegar a los 6 euros de precio. Es denso, resistente, cubre fenomenal con un par de capas y se retira muy bien con un algodoncito y un buen quitaesmaltes. Dura un montón. Me lo señaló el dependiente (qué bien me vendió el esmalte, por cierto), y la verdad es que resiste de forma llamativa. Está fabricado en Reino Unido, donde los cosméticos tienen buena fama y sólo puedo poner un pero. El pincel. Encuentro el pincel demasiado grueso, algo lógico porque es un esmalte denso, pero me gustan más los pinceles más finitos que, aunque has de repasar varias capas, te permite definir mucho mejor los trazos.
¡Así que a animarse y a lucir manicura y pedicura en tonos pastel este verano!

