Es una crema multiacción con color para el rostro y SPF (factor del protección solar) 30. Si el factor 30 se os queda corto, siempre podéis hacer lo que yo, poner factor 50 en la zonas más delicadas del rostro y encima la DD cream.
La textura de esta crema es fluida y fresca. No soporto las cremas densas, y menos en verano, lo que es un inconveniente con ciertas antiarrugas eficaces.
La fórmula incluye vitamina C y se presenta en un formato clásico, con un diseño mejorado con un envase color oro oscuro y relieves, dando una sensación de calidad.
La crema dispone de 4 tonos distintos, así que seguro que encontráis el idóneo para vuestra piel. Yo lo combino con unos polvos de sol, haciendo un efecto genial, cubriendo sin crear el odioso efecto máscara y yendo bien protegida del sol todo el día.
El precio de la DD cream ronda los 13 euros, lo que la convierte en un buen producto para ser utilizado en verano. Hay algo que yo no soy capaz de hacer, sin embargo. Y es llevar una crema con color a la playa, pero para el resto, ¡es absolutamente imprescindible!


