domingo, 5 de junio de 2016

Bóboli, ideal en verano

Para las que tenéis niños la marca Bóboli es, seguro, conocidísima. A mí me encanta pasear por sus perchas, porque encuentro multitud de cosas ideales que resultan distintas para los más pequeños. Desde hace un par de temporadas los monos o jumpsuit se llevan un montón, tanto en adultos como en niños y jovencitas. Pues bien, no puedo dejar de maravillarme del diseño tan chulo y el patrón tan cuidado del jumpsuit que os presento hoy.


Está fabricado 100% en viscosa, lo que le convierte en un mono de tacto suave y con una caída preciosa. Las niñas están realmente guapas con él. Es de color azul marino con coranzoncitos blancos. Ya sabéis que Bóboli diseña en Barcelona y eso se nota en su patronaje y en sus diseños. Lleva un cinturón ajustable con una lazada, todo ello en plástico. El cinturón me parece un poco incordio a veces, porque se suelta, pero siempre se puede optar por quitarlo. El jumpsuit queda impoluto igualmente.


Se cierra por delante, con un botonadura en forma de corazón y con un brillantito en cada uno de ellos. La verdad es que soy muy fan de este tipo de prendas, porque me parecen cómodas, fresquitas, elegantes y además con una gracia especial. Y, en concreto éste de Bóboli me parece muy chulo.

Ahora, si chulo es el jumpsuit, qué decir de este vestido de tirantes, también de Bóboli. ¿No me negaréis que es ideal, eh?


Fabricado igualmente en 100% viscosa, su caída y su tacto son estupendos, idóneos para las niñas que podrán ir frescas en verano con este diseño, súper sencillo y clásico, pero igualmente moderno y dinámico. La imprimación de la tela asemeja motivos indios, como esas telas de diseño variopinto que se producen en India, con grecas, elefantes, flores y figuras geométricas. Con apenas 3 colores, Bóboli consigue un diseño súper llamativo: marrón, rojo y blanco manchado en una combinación fabulosa. Creo que es un vestido estupendo, digno de echar un ojo en las tiendas. Además, los tirantes son muy monos. con una puntillita en forma de bolitas rojas que se ajustan al hombro creando un efecto muy bonito.


La espalda es igualmente sencilla y coqueta, con un corte lineal un poco más bajo que el escote. El vestido se cierra con una cremallera lateral blanca.


Y como en los detalles está la diferencia, Bóboli añade un botón con su nombre y el año 1984 (creación de la firma de moda) en la parte inferior izquierda del vestido.


La verdad es que ambas prendas se lavan de forma fácil y rápida, se secan enseguida y se planchan sin dificultad y, además, mantienen la suavidad y la caída del primer día.